Los cartuchos de impresora y tóner son unos de los residuos que se generan de forma más habitual en la actividad diaria de las empresas. Si bien en las oficinas se tiende a imprimir cada vez menos, anualmente se vacían cientos de miles de cartuchos que deben ser procesados por la vía de la reutilización o del reciclaje.

La gestión de residuos por parte de las empresas, grandes y PYMES, debe formar parte de sus procesos habituales ya que existe una normativa de obligado cumplimiento y además constituye un gesto de responsabilidad con el Medio Ambiente y el entorno comunitario.

Cuando se nos acaba la tinta de la impresora, seguramente, muchos pensamos automáticamente en comprar un nuevo cartucho. Esta costumbre nos lleva a llenar los vertederos de todo el mundo con 500 millones de cartuchos de plástico al año; y un cartucho de tinta puede tardar unos 300 años en degradarse. Todos tenemos que concienciarnos de que los cartuchos de impresora no deberían ser un objeto de un solo uso.

Core - Cartuchos de Impresora

La mejor opción para reciclar o reutilizar tus cartuchos de impresora es contactar con una empresa especializada. Generalmente, estas empresas realizan la gestión integral del proceso, desde la recogida hasta su posterior destrucción o reciclaje.

Tras la recogida de los residuos, todos ellos son procesados en una planta especial preparada para el proceso, donde son inspeccionados, categorizados, ordenados y almacenados. Posteriormente, se despachan para su reutilización o reciclaje. Aquellos cartuchos de impresora o tóner vacíos que no pueden ser reutilizados sufren un proceso por el cual todos los componentes son separados para llevar a cabo el reciclaje específico de cada pieza.

La reutilización de los cartuchos de impresora demuestra la certeza de poder emplear un cartucho 2 o 3 veces, por lo menos. Instituciones a nivel internacional, como a Union Europea, están apostando fuerte por el reciclaje y la reutilización de los cartuchos de impresora con el objetivo de respetar el medioambiente tanto como sea posible.

Programas como el Concepto Multi – R (repensar, rediseñar, refabricar, reparar, redistribuir, reducir, reutilizar, reciclar y recuperar la energía) o la Economía circular representan el camino para lograr el mejor objetivo posible: El residuo 0.