En general, todo lo que se utiliza y sufre un desgaste es susceptible de convertirse en un residuo: desde el papel o los cartuchos de tinta y tóneres hasta los aparatos electrónicos estropeados o en desuso.

Existen muchos tipos de residuos de oficina; en función de la actividad empresarial o económica se tenderá a producir más de un tipo de que otro: papel, cartonaje, material de embalaje, plásticos diversos, material de escritorio, pilas, aparatos electro-electrónicos (monitores, ordenadores, teclados, ratones, microondas, etc.), residuos de tipo químico que necesiten un tratamiento especial, residuos textiles, etc.

La ley entiende como residuo “cualquier sustancia u objeto que su poseedor deseche o tenga la intención o la obligación de desechar”. Por ello, la ley promueve impulsar programas de prevención y de gestión de estos residuos.

Es fundamental que las empresas se re-eduquen y comprendan que es necesario evolucionar hacia una gestión más eficiente y responsable de los recursos y los residuos que generan en su actividad diaria, puesto que las propias empresas serán las primeras en beneficiarse de ello.

Ventajas de la gestión de residuos de oficina

Reducir la huella medioambiental

La tendencia general es a percibir la necesidad de cuidar el medioambiente y, pero es recomendable establecer los procesos necesarios para un fiel cumplimiento de estos propósitos. Una buena política medioambiental potencia la imagen ante la sociedad y los consumidores, además de motivar a los trabajadores

Mejora la gestión de los recursos

La implantación de un sistema en gestión de recursos de oficina permitirá a las empresas gestionar sus recursos de forma eficiente, consumiendo solamente aquellos que sean necesarios mediante una mejor planificación. Estas acciones liderarán un notable ahorro en costes innecesarios.

residuos

Mejora de los servicios de la empresa

Cuando puedes dedicar todos tus recursos y esfuerzos a potenciar los servicios de la empresa, prestarás servicios de alta calidad, pudiendo además mejorar la eficacia en el desarrollo de sus actividades gracias a la definición y documentación de procedimientos e instrucciones de trabajo.

Obtención de ventajas competitivas frente a la competencia

En una época en la que la competencia en prácticamente todos los sectores es muy alta, obtener ventajas competitivas por encima de los principales competidores resulta fundamental como elemento diferenciador, y sin duda, una buena gestión de los recursos es clave para obtener dichas ventajas competitivas.

Se cumple con la legislación existente

La legislación existente en referencia a los recursos de oficina es muy amplia. Cumplir con ella no se trata únicamente de una acción legal, sino también de una obligación moral, una filosofía de cumplir con una serie de pautas que ayuden a construir una sociedad mejor.